
Murió pronto e injustamente.
No sólo era una de las actrices más destacadas de su tiempo, sino también una mujer maravillosa, querida por muchos, amiga de otros tantos.
No sólo era una de las actrices más destacadas de su tiempo, sino también una mujer maravillosa, querida por muchos, amiga de otros tantos.

Clark Gable fue quien más lloró a Carole Lombard. Y ver destrozado e inconsolable al genuino Gable sólo añadió tragedia a la tragedia.

Hubo una época donde la Lombard se movía cual grácil criatura del blanco y negro, en escenarios de lujo, donde se confirmaba como la más divertida de todas.

Hasta cuando quiso ponerse dramática, el público tuvo la última palabra: Carole era más grande haciendo la payasa.
En las screwball comedies, Carole se mostraba divertida y lista, mientras sacaba un partido inaudito de su belleza clásica.
En las screwball comedies, Carole se mostraba divertida y lista, mientras sacaba un partido inaudito de su belleza clásica.

Con ella, ocurre lo mismo que nos sucede hoy con Katherine Heigl o Tricia Helfer; resulta increíble que tías tan rotundamente bellas puedan emocionar y hacer reír.
En aquellos años treinta, la Lombard expresaba que las rubias no son tontas. O, al menos, que son las ideales para interpretarlas.
En aquellos años treinta, la Lombard expresaba que las rubias no son tontas. O, al menos, que son las ideales para interpretarlas.

En una de sus grandes películas, "My Man Godfrey" (Al Servicio de las Damas) era una niña rica de Park Avenue, que, en plena gymkana, caza a un vagabundo y lo convierte en su mayordomo.

El mayordomo estaba interpretado genialmente por William Powell, que, de hecho, había sido el primer marido de Carole.
Por entonces, ya estaban divorciados, pero restó una bonita amistad y un respeto artístico mutuo.
Por entonces, ya estaban divorciados, pero restó una bonita amistad y un respeto artístico mutuo.

Odiar a Carole Lombard era imposible, se contaba en Hollywood. Se la reconocía libre de pretensiones, espabilada y chistosa.

En el cine, sólo se pudo verla en color en una ocasión.
Fue cortesía de otra comedia loca llamada "Nothing Sacred" (La Reina de Nueva York), junto al guapísimo Fredric March.
"Nothing Sacred" resulta hoy una sátira visionaria sobre las celebridades postizas y las mentiras más o menos piadosas de la prensa.
Fue cortesía de otra comedia loca llamada "Nothing Sacred" (La Reina de Nueva York), junto al guapísimo Fredric March.
"Nothing Sacred" resulta hoy una sátira visionaria sobre las celebridades postizas y las mentiras más o menos piadosas de la prensa.

Demandada por directores como Howard Hawks, Alfred Hitchcock o Ernst Lubitsch, la Lombard llegó a ser la actriz mejor pagada de la profesión.

Y la reina estaba casada con el rey, Clark Gable.
El amor de Clark y Carole se remontaba años atrás y fue una pareja que alcanzó la felicidad, simplemente por merecérsela.
Él había batallado duramente por conseguir el divorcio de su anterior esposa, y se cuenta que aceptó el papel de Rhett Butler para que los jerarcas de la Metro le ayudasen a aligerar los trámites.
El amor de Clark y Carole se remontaba años atrás y fue una pareja que alcanzó la felicidad, simplemente por merecérsela.
Él había batallado duramente por conseguir el divorcio de su anterior esposa, y se cuenta que aceptó el papel de Rhett Butler para que los jerarcas de la Metro le ayudasen a aligerar los trámites.

Gable y Lombard contaron su cotidianeidad a las revistas, y siempre manifestaron la necesidad que tenían de formar una familia.

Pero no hubo tiempo.
Tras terminar el rodaje de "Ser o No Ser", Carole Lombard se mostró muy decidida a vender bonos de guerra y ayudar así a las tropas norteamericanas, ya involucradas en la segunda contienda mundial.
Tras terminar el rodaje de "Ser o No Ser", Carole Lombard se mostró muy decidida a vender bonos de guerra y ayudar así a las tropas norteamericanas, ya involucradas en la segunda contienda mundial.

Fue a su pueblo de Indiana y, antes de marcharse, clamó: "Antes de deciros adiós a todos, uníos a mí en esta gran ovación: ¡V de Victoria!".
Se despedía de sus admiradores, sin saber que era para siempre.
Se despedía de sus admiradores, sin saber que era para siempre.

De vuelta a casa, la avioneta en la que viajaba se estrelló contra una montaña, y todos los ocupantes murieron.

El estreno de "Ser o No Ser" fue el extraño funeral de Carole Lombard en un Hollywood desolado.

Clark Gable se alistó en el ejército sólo para sofocar el luto.
Aunque se casaría de nuevo posteriormente, jamás la olvidó.
Cuando Clark falleció, más de veinte años después, lo enterraron junto a Carole Lombard Gable.
Aunque se casaría de nuevo posteriormente, jamás la olvidó.
Cuando Clark falleció, más de veinte años después, lo enterraron junto a Carole Lombard Gable.

En realidad, Carole no murió nunca.
El celuloide quedó como su hogar de inmortalidad y como el lugar apropiado para volver a visitarla y amarla.
El celuloide quedó como su hogar de inmortalidad y como el lugar apropiado para volver a visitarla y amarla.
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