Thursday, June 23, 2011

El Brindis (Season Finale)


- ¡Brindo por tu blog! - dijo Jennifer Aniston, alzando una copa del mejor vino que encontró.
Era una buena noche, de esas que huelen a perfume y promesa.


Jennifer me había llamado a última hora. Quería que fuese a su casa, tenía algo muy importante que contarme.


Caminé hacia su apartamento con la convicción de que la Aniston había conocido a su hombre ideal y no podía esperar a relatármelo todo.


Brindé con ella por mi blog, sin saber exactamente a qué se debía tal arrebato de emoción.
- Qué maravillosa cuarta temporada de "Josito Montez" - aseguró -. Tantas películas, series, imágenes, recuerdos, maromos. No me he perdido ni un solo día. Oh, ¿y aquel post titulado "Damas y Malditas"? ¡Ese me llegó al alma!


Me tendió la mano y me condujo hasta la terraza.
La Aniston estaba más feliz de lo habitual, pero no parecía ni enamorada ni borracha. Sólo divertida, como la noche.
Contemplamos las luces de la ciudad.


- ¿Recuerdas lo que escribiste el último viernes, Josito? Querías dejar de ser un espectador... Ahí está el mundo, ¿lo ves? No morirá hasta que te conozca.
Quise decirle que se me había olvidado añadir que ser espectador es una manera de pasar el rato tan digna como cualquier otra. Y, sobre todo, más barata que casi ninguna.


Pero entendí lo que quería decir Jennifer. Y nos sonreímos.
No me había llamado para contarme nada en especial. Sólo quería celebrar que estábamos vivos.


Volvimos de la terraza. Fue cuando empecé a sentirme frágil, atontado.
- Este vino parece fuerte.
- Creo que llamaré a Patrick Wilson para que te venga a recoger cuando te duermas - dijo Jennifer.
No lo entendí.


Las formas se difuminaban ante mis ojos. Todo daba vueltas. Dejé caer la copa al suelo, y Jennifer Aniston ni se inmutó.
Sonreía como si fuera lo que esperaba. Mis párpados caían sin remisión.
- Jennifer, ¿qué le has puesto al vino?


Ella respondió con una cara de póker muy convincente. Sin duda, esa expresión le hará merecedora de algún Oscar facilón en el futuro.
Sonaba "Only Time Will Tell", de Asia.


Pensé en los motivos de Jennifer para drogarme y dejarme fuera de combate. ¿Sería por el post que escribí sobre Angelina? ¿O el que dediqué a sus múltiples novios?
No, la Aniston no se ofendería por tan poco.


Me di cuenta. Estaba en el final de la cuarta temporada de "Josito Montez".
Y mi papel consistía en quedarme dormido, justo en aquel apartamento con vistas al mundo.


Dos segundos antes de empezar a soñar, Jennifer se acercó, me acomodó en el sofá y me susurró al oído:
- Duerme sin más, mi querido Josito. Descansa ahora. No te preocupes por tus lectores, ellos lo entenderán, saben bien cómo los quieres a todos. Cierra los ojos y duerme, duerme, Josito Montez. Y, por favor, vuelve en septiembre...

No comments:

Post a Comment